Lo que se lleva la plataforma de cada pedido
Un local de comida a domicilio tiene un problema que no tienen los demás negocios: no vende barato, vende con margen ajustado. Y encima de ese margen se sienta una comisión que se lleva una parte de cada pedido, todos los días, sin excepción.
Las plataformas de reparto cobran entre un 15% y un 30% por pedido según el modelo oficial, y hasta un 35% cuando son ellas las que ponen al repartidor. Haz la cuenta con tus números:
Doce mil euros al año. Eso no es un gasto de marketing: es el sueldo de un cocinero, o la reforma que llevas dos años posponiendo.
Y hay un coste que no aparece en ninguna factura: el cliente no es tuyo. Pediste tú la comida, pero el que tiene su teléfono, su dirección y su historial de pedidos es la plataforma. El día que decidas irte, esa base de datos se queda con ellos.
Qué incluye la web de un local con reparto
- Pedidos a domicilio y para recoger. Los dos modos en la misma web, con sus tiempos y sus costes distintos. El cliente elige al entrar.
- Carta con extras y personalización. Doble carne, sin cebolla, pan sin gluten. Cada extra con su precio, sumado automáticamente.
- Carrito con cantidades. Añadir, quitar, cambiar. Con el total siempre visible, que es lo que evita sorpresas al final.
- Pedido mínimo y envío gratis. Configurables por ti. El aviso de "añade 4 € más y el envío te sale gratis" sube el ticket medio sin que hagas nada.
- Zonas de reparto. Defines a qué zonas llegas y con qué coste. Fuera de esas zonas, la web no acepta el pedido.
- Seguimiento del pedido en vivo. Recibido, en cocina, en camino, entregado. Es lo que la gente espera después de acostumbrarse a las apps.
- Aviso por WhatsApp. Confirmación al hacer el pedido y aviso cuando sale de cocina. Sin que nadie tenga que llamar.
- Horarios reales, incluidos los partidos. Si cierras los lunes o solo abres a mediodía viernes y sábado, la web lo respeta y no acepta pedidos fuera.
- Alérgenos por producto. Los catorce de declaración obligatoria, editables por ti sin tocar código.
- Pago con tarjeta o al recibir. Tú decides qué formas aceptas.
Pruébalo antes de creerme. La demostración de La Chapa funciona de verdad: eliges hamburguesa, le añades extras, la metes en la cesta y ves el seguimiento del pedido en vivo. Tarda menos de un minuto.
Cómo se pone en marcha
El proceso está pensado para que tú dediques el mínimo tiempo posible: entre dos y tres horas repartidas en dos semanas.
Videollamada de 30 minutos
Me pasas tu carta, tus precios, los extras, las zonas a las que repartes y tus horarios. De ahí sale toda la configuración.
Te enseño la web montada
En unos días la ves funcionando con tus productos reales. Todavía sin publicar: la revisas y me dices qué cambiar.
Ajustes y publicación
Corregimos lo que haga falta, conectamos tu dominio, el WhatsApp y la pasarela de pago si la quieres.
Acompañamiento
Las primeras semanas reviso cómo van los pedidos y ajustamos lo que se vea en la práctica.
Plataformas de reparto: la verdad completa
Aquí conviene ser honesto en las dos direcciones, porque este es el punto donde la mayoría de las agencias te venden humo.
Lo que las plataformas hacen mejor que tú
Tienen millones de usuarios buscando dónde pedir. Si alguien abre Glovo con hambre y sin saber qué quiere, ahí apareces tú entre las opciones. Eso es un escaparate que tu web no te va a dar, y por eso cobran.
Quien te diga que dejes las plataformas de un día para otro no conoce el negocio. Traen clientes nuevos y ese servicio tiene un valor real.
Lo que sí puedes recuperar
La cuestión no son los clientes nuevos: son los que ya te conocen. El que pide todos los viernes tu misma hamburguesa no necesita que nadie se la recomiende, y sin embargo sigues pagando comisión por él cada semana.
La estrategia que funciona es sencilla: mantienes la plataforma para captar, y llevas al cliente recurrente a tu web. Un imán en la bolsa del pedido con «la próxima, pide directo y te sale más barato» hace más por tu margen que cualquier campaña.
Cuidado con lo que firmaste
Muchos contratos con plataformas incluyen cláusulas de paridad de precios: te impiden vender más barato en tu propia web. Antes de anunciar un descuento por pedir directo, revisa tu contrato.
Lo que casi siempre sí puedes hacer es dar valor añadido en el pedido directo: una bebida, una ración de patatas, envío gratis desde menos importe. Consigue el mismo efecto sin incumplir nada.
Alérgenos: no es opcional
El Reglamento (UE) 1169/2011 obliga a informar de catorce sustancias que causan alergias o intolerancias, y esa información tiene que estar disponible antes de que el cliente pida. En un pedido online eso significa que debe verse en la propia carta, no cuando llega el repartidor.
Un aviso importante que va incluido en tu web: se informa de los alérgenos declarados, pero nunca se garantiza la ausencia de trazas en una cocina compartida. Cuando un cliente indica una alergia al pedir, el aviso llega a cocina con la comanda. Eso es lo que de verdad evita sustos.
Aviso honesto: esta información es divulgativa y no sustituye al asesoramiento de un profesional. Revisa siempre tu contrato con las plataformas y consulta la normativa alimentaria vigente con tu gestor.
Web propia, plataforma o solo teléfono
Las tres opciones son legítimas. Esta es la comparación sin adornos:
| Web propia | Plataforma de reparto | Solo teléfono | |
|---|---|---|---|
| Comisión por pedido | 0 € | 15% – 35% | 0 € |
| De quién es el cliente | Tuyo | De la plataforma | Tuyo |
| Pedidos fuera de horario de teléfono | Sí | Sí | No |
| Aparece tu competencia al lado | No | Sí, es su modelo | No |
| Extras y personalización | Completa | Sí | De palabra, con errores |
| Te trae clientes que no te conocen | No de inmediato | Sí, ese es su valor | No |
| Permanencia | Ninguna | Suele haber 12 meses | Ninguna |
| Coste fijo mensual | 89 € | 0 € | 0 € |
Fíjate en la última fila, que es la clave: la plataforma no tiene cuota, pero se lleva un porcentaje de todo. La web tiene cuota fija, pero no se lleva nada. A partir de unos 600 € al mes en pedidos a domicilio, la web propia ya sale más barata. Por encima de 2.000 €, la diferencia es de miles de euros al año.
Cuánto cuesta
Precios publicados, sin "consultar presupuesto". Lo que ves es lo que pagas.
La cuota incluye la web, el sistema de pedidos sin límite, la carta con extras y alérgenos, los avisos por WhatsApp, el panel de gestión, el alojamiento, el certificado de seguridad y todos los cambios de productos, precios y horarios que pidas.
No entra: el registro del dominio si no tienes uno (unos 12 € al año), las comisiones de la pasarela de pago si aceptas tarjeta (las cobra el banco, no yo), y la inversión publicitaria si decides anunciarte. Los tres planes están en la comparativa.
Qué te garantizo por escrito
- Sin permanencia. Avisas con 30 días y se acabó.
- El dominio y los datos de tus clientes son tuyos. Si te vas, te los llevas.
- Cambios incluidos. Productos, precios, fotos y horarios, sin coste mientras seas cliente.
- Respuesta en 24 horas laborables por WhatsApp, con la persona que hizo tu web.
- Ves la web antes de que se publique y decides si sale así.
Lo que no te garantizo, porque nadie honesto puede: un número concreto de pedidos. La web te quita la comisión, pero atraer clientes nuevos sigue dependiendo de tu producto, tu zona y tu trabajo.
Locales que ya lo usan
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta exactamente?
89 € al mes más 249 € de alta, sin IVA. Sin comisión por pedido, sin importar cuántos recibas ni cuánto factures.
¿Tengo que dejar Glovo o Just Eat?
No, y no te lo recomiendo de golpe. Traen clientes que no te conocen. Lo que consigues es un canal propio, sin comisión, para los que ya son tuyos.
¿Y quién reparte?
Tú, con tus medios actuales o con un repartidor propio. La web gestiona el pedido y el cobro; el reparto sigue siendo tuyo, igual que ahora cuando alguien te llama por teléfono.
¿Puedo cobrar con tarjeta?
Sí, se integra la pasarela de pago. También puedes aceptar pago al repartidor o en el local, o las dos cosas.
¿Se pueden configurar extras en cada producto?
Sí: doble carne, bacon, sin cebolla, pan sin gluten… Cada uno con su precio, y el total se calcula solo.
¿Puedo poner pedido mínimo y zonas de reparto?
Sí. Defines el importe mínimo, el coste de envío, desde cuánto es gratis y a qué zonas llegas.
¿Qué pasa si estoy cerrado?
La web muestra que estás cerrado y no acepta pedidos. Se configura con tu horario real, incluidos los partidos y el día de descanso.
¿El cliente ve por dónde va su pedido?
Sí, con el seguimiento en pantalla: recibido, en cocina, en camino y entregado. Es lo que ya espera cualquiera que pida comida.
¿Cuánto tarda en estar lista?
Unas dos semanas desde que me pasas la carta con precios, las fotos y los horarios. Si lo tienes preparado, antes.
¿Puedo cambiar precios o quitar un producto agotado?
Sí, desde el móvil y al momento. Es lo que más se usa: subir un precio o marcar algo como agotado en mitad del servicio.
¿Los datos de mis clientes son míos?
Sí, en todo momento, y te los entrego si decides finalizar. En las plataformas, no.
¿Trabajas solo en Galicia?
Trabajo con locales de toda España. Todo por videollamada y WhatsApp, sin diferencia de precio.